Auto del mes · Septiembre 2026
El último rugido del V12
Hay automóviles que representan una evolución y otros que marcan el final de una era. El nuevo Lamborghini Revuelto SV pertenece a ambas categorías. Presentado mundialmente durante Monterey Car Week en agosto de 2026, el quinto Lamborghini de la historia en llevar las legendarias siglas Super Veloce convierte al Revuelto en una máquina todavía más radical, ligera y enfocada en las prestaciones. Pero su importancia va mucho más allá de las cifras: es el primer SV de la historia que combina el V12 atmosférico con un sistema híbrido.
Con 1.065 CV de potencia combinada, 1.425 Nm de par y una velocidad máxima de 348 km/h, el Revuelto SV se convierte en el Lamborghini de producción más potente y rápido de la historia de la marca. También acelera de 0 a 100 km/h en apenas 2,4 segundos. Son números propios de un hypercar, pero Lamborghini no ha querido limitar el proyecto a conseguir más potencia. El objetivo era transformar esa potencia en una experiencia de conducción mucho más intensa.
Más que un Revuelto con más caballos
La filosofía SV siempre ha significado mucho más que añadir potencia. Desde el primer Miura SV de 1971, Lamborghini ha utilizado estas dos letras para identificar las versiones más extremas de sus grandes V12. Más potencia, menos peso, aerodinámica más eficaz y una puesta a punto orientada a conseguir una conexión más directa entre automóvil y conductor.
El Revuelto SV lleva esa receta a una época completamente diferente. Su antecesor ya había inaugurado la era híbrida del V12 Lamborghini, pero esta evolución lleva cada elemento a un nivel superior. La marca ha trabajado en el chasis, la suspensión, los frenos, los neumáticos, la aerodinámica y la gestión electrónica para conseguir un automóvil mucho más preciso cuando el conductor decide explorar sus límites.
El resultado quedó demostrado incluso antes de su presentación mundial. En agosto, el piloto oficial de Lamborghini Marco Mapelli llevó un Revuelto SV al Hockenheimring y consiguió un tiempo de 1:41,6, convirtiéndolo en el automóvil de producción más rápido registrado hasta entonces en el circuito alemán. No es una cifra decorativa: Hockenheim combina rectas rápidas, fuertes frenadas y curvas técnicas, lo que convierte el circuito en una prueba especialmente exigente para un superdeportivo.

El V12 se queda
En el corazón del Revuelto SV sigue latiendo uno de los grandes protagonistas de la historia de Lamborghini: un V12 atmosférico de 6.498,5 cm³. Por sí solo desarrolla hasta 783 CV, mientras el sistema híbrido eléctrico eleva la potencia combinada hasta los 1.065 CV.
La electrificación, por tanto, no ha sustituido al V12. Lo ha convertido en algo todavía más potente. Tres motores eléctricos trabajan junto al propulsor de combustión para aportar respuesta inmediata y mejorar la capacidad del automóvil para salir de las curvas. La electricidad permite llenar los momentos en los que un motor atmosférico necesita subir de revoluciones, mientras el V12 continúa proporcionando la respuesta, el sonido y la personalidad que han definido a Lamborghini durante décadas.
Es precisamente esta combinación la que hace especial al Revuelto SV. En un momento en el que la industria avanza hacia arquitecturas eléctricas cada vez más silenciosas y eficientes, Lamborghini ha elegido otro camino: utilizar la electrificación para mantener vivo un motor que pertenece a una tradición que comenzó mucho antes de que existieran las baterías de alto rendimiento.
Aerodinámica con propósito
Visualmente, el SV parece haber salido de un laboratorio de competición. La carrocería incorpora una serie de modificaciones que no buscan únicamente hacerlo más agresivo. El frontal adopta un diseño vertical inspirado en una omega, mientras el perfil lateral «Speedshape» contribuye a generar una presencia más ancha y dinámica.
En la parte posterior, el gran alerón funcional trabaja junto al difusor para aumentar la carga aerodinámica. La fibra de carbono aparece de manera extensiva y los diferentes elementos han sido desarrollados para conseguir un equilibrio entre apoyo, estabilidad y resistencia al avance. El resultado es una silueta que parece estar en movimiento incluso cuando permanece estacionada.
También se ha trabajado intensamente en la reducción de peso. En un automóvil de esta potencia, cada kilogramo cuenta. La filosofía Super Veloce exige que el aumento de prestaciones vaya acompañado de una respuesta más inmediata, y por eso Lamborghini ha combinado materiales ligeros, componentes específicos y una puesta a punto completamente revisada.
Los frenos CCM-R Plus, los neumáticos desarrollados específicamente para el modelo y una suspensión con tecnología derivada del automovilismo completan un conjunto pensado para soportar un uso especialmente exigente. El nuevo modo de conducción Pilota concentra esa filosofía y permite explotar el potencial del automóvil en conducción deportiva.
55 años de Super Veloce
El apellido SV no nació con el Revuelto. Este año cumple 55 años y su historia comenzó en 1971 con el Miura SV, que desarrollaba 385 CV y representaba la evolución definitiva del primer gran superdeportivo de Lamborghini.
Después llegaron el Diablo SV en 1995, el Murciélago LP 670-4 SV en 2009 y el Aventador SV en 2015. Cada uno interpretó la misma filosofía según las posibilidades tecnológicas de su época. El Diablo redujo peso y adoptó una aerodinámica más agresiva; el Murciélago perdió alrededor de 100 kilogramos y alcanzó 670 CV; el Aventador llevó su V12 atmosférico hasta los 750 CV.
Ahora el Revuelto SV añade un elemento completamente nuevo a esa genealogía: la electrificación. Y lo hace sin abandonar el principio fundamental de la familia: llevar un gran V12 al extremo.
La producción estará limitada a 1.963 unidades, una cifra que hace referencia al año de nacimiento de Ferruccio Lamborghini. Esa exclusividad, sumada a la importancia histórica del modelo, convierte al Revuelto SV en una pieza especialmente atractiva para coleccionistas.
El lado más técnico del Super Veloce
Pero el Revuelto SV no se limita a sumar potencia. La verdadera transformación está en la manera en que Lamborghini consigue convertir esos 1.065 CV en prestaciones utilizables. El V12 atmosférico de 6,5 litros desarrolla 825 CV y alcanza las 9.500 rpm, mientras que el sistema híbrido añade tres motores eléctricos que trabajan de manera conjunta para ofrecer una respuesta inmediata y una entrega de potencia extraordinariamente precisa.
Cuando llegue el momento en que los grandes V12 sean únicamente recuerdos, habrá automóviles como este para recordarnos exactamente cómo sonaba el futuro antes de quedarse en silencio.
La electrificación, en este caso, no pretende sustituir la personalidad del motor de combustión, sino amplificarla. Los motores eléctricos permiten disponer de fuerza instantánea desde las primeras décimas de segundo y mejorar la capacidad de tracción, especialmente cuando el automóvil sale de una curva. Es una combinación que demuestra hasta qué punto la tecnología híbrida puede utilizarse no solo para reducir consumos, sino también para aumentar las prestaciones.
La aerodinámica también adquiere un papel protagonista. El Revuelto SV incorpora un nuevo diseño frontal, elementos específicos en los laterales, un difusor más desarrollado y un alerón trasero de grandes dimensiones. Todo está pensado para aumentar la carga aerodinámica y mantener el automóvil estable cuando la velocidad empieza a superar cualquier referencia cotidiana.
La reducción de peso completa la fórmula. Lamborghini recurre ampliamente a la fibra de carbono y a diferentes soluciones ligeras para conseguir una relación peso-potencia excepcional. En un automóvil de estas características, cada kilogramo cuenta: reducir masa significa mejorar la aceleración, la frenada, los cambios de dirección y, sobre todo, la sensación de conexión entre el conductor y la máquina.
Ese enfoque explica también por qué el Revuelto SV no debe entenderse simplemente como una versión más potente del Revuelto. Es una reinterpretación mucho más profunda. La suspensión, la dirección, la gestión electrónica, la aerodinámica y la distribución del par trabajan conjuntamente para conseguir un automóvil que pueda aprovechar su enorme potencia sin convertirse en una máquina imposible de controlar.
Y existe una cifra que resume especialmente bien esa transformación. El Revuelto SV ha demostrado su capacidad en circuito con un tiempo de 1:41,6 en Hockenheimring, una referencia que refleja el enorme trabajo realizado para convertir la potencia del V12 y la asistencia eléctrica en velocidad real sobre el asfalto.
Aquí es donde la filosofía Super Veloce adquiere todo su sentido. Desde el Miura SV hasta el Revuelto SV, estas dos letras nunca han significado simplemente “más potencia”. Representan una búsqueda constante por llevar cada generación de Lamborghini hasta su límite tecnológico. En el Revuelto, ese límite ya no está definido únicamente por el motor, sino por la interacción entre combustión, electricidad, aerodinámica, materiales ligeros y electrónica.
Y quizá ahí se encuentre la verdadera importancia de este automóvil. El Revuelto SV no intenta demostrar que el futuro puede ser idéntico al pasado. Hace algo mucho más interesante: demuestra que una arquitectura tan tradicional como un V12 atmosférico todavía puede evolucionar.
El resultado es una máquina que pertenece a dos épocas al mismo tiempo. Tiene el carácter, el sonido y la respuesta emocional de un gran Lamborghini de doce cilindros, pero utiliza herramientas que hace apenas unos años habrían parecido incompatibles con esa filosofía.
El Super Veloce ha cambiado. El V12 también. Pero la obsesión por llevarlos al extremo permanece intacta.
¿Uno de los últimos grandes V12?
Es imposible saber todavía cuánto tiempo seguirá existiendo el V12 atmosférico en automóviles de producción. Lo que sí sabemos es que la industria está avanzando hacia una electrificación cada vez mayor y que las normativas medioambientales hacen progresivamente más difícil mantener motores de gran cilindrada.
Por eso el Revuelto SV tiene una importancia especial. No es un automóvil que mire al pasado: utiliza tecnología híbrida, electrónica avanzada y materiales de última generación. Pero tampoco renuncia a una de las arquitecturas mecánicas más emocionantes de la historia.
Quizá esa sea su verdadera misión. No salvar el V12 del pasado, sino demostrar que todavía puede tener un lugar en el futuro.
Con sus 1.065 CV, 348 km/h, 2,4 segundos hasta los 100 km/h y una producción limitada a 1.963 unidades, el Lamborghini Revuelto SV no necesita pedir permiso para entrar en la historia. Ya forma parte de ella.
Es el quinto Super Veloce. Es el más potente de todos. Y, probablemente, uno de los más importantes.
Porque cuando llegue el momento en que los grandes V12 sean únicamente recuerdos, habrá automóviles como este para recordarnos exactamente cómo sonaba el futuro antes de quedarse en silencio.
| Motor | V12 atmosférico de 6.498,5 cm³ + 3 motores eléctricos |
|---|---|
| Potencia combinada | 1.065 CV |
| Par máximo | 1.425 Nm |
| 0-100 km/h | 2,4 segundos |
| Velocidad máxima | 348 km/h |
| Frenos | CCM-R Plus |
| Vuelta en Hockenheim | 1:41,6 |
| Producción | 1.963 unidades |
Galería
Fuentes: Lamborghini.com.